INSCRIPCIONES 2026
PILARES DE NZMUSIC
Por Natalia Z.
1. La música como herramienta de sanación
La música nos acompaña en todas las etapas de la vida, y en este espacio la utilizamos como una forma de cuidado y conexión emocional. En cada clase no solo buscamos enseñar, sino también ofrecer un lugar donde las personas se sientan acogidas y escuchadas. Lo comparto desde la experiencia de estos últimos años, donde he tenido la oportunidad de conocer historias muy conmovedoras. Para muchos, nuestras clases han sido un refugio de alegría, libertad y alivio en medio de momentos difíciles.
2. Enfoque de acompañamiento emocional a través de la música
En nuestra academia entendemos que cada persona que llega a nuestras clases trae consigo una historia única. A veces, estas historias incluyen momentos difíciles como experiencias desafiantes, enfermedades, duelos recientes o altos niveles de exigencia en sus estudios o trabajos. Por eso, más allá del aprendizaje musical, ofrecemos un espacio donde la música actúa como un canal de expresión, contención y bienestar emocional. Nuestro enfoque es siempre cercano, respetuoso y amoroso, con especial atención a quienes necesitan un acompañamiento más sensible y motivador. Creemos en el poder transformador de la música para reconectar, fortalecer la autoestima y encontrar alegría en el proceso creativo.
3. Formar músicos empáticos y conectados
Mi objetivo no es solo formar buenos músicos, sino también personas empáticas, con valores y capacidad de conexión humana. En un sistema educacional y musical que muchas veces es frío y competitivo, buscamos generar lazos reales, vínculos sanos y duraderos. Queremos que nuestros alumnos dejen de sentirse solos o excluidos, y encuentren aquí una comunidad que los valore y acompañe.
4. 4. Liderazgo horizontal y respetuoso
En nuestra academia no existen jerarquías estrictas entre profesores. Todos somos iguales en dignidad y aporte. No obstante, como en todo equipo, es necesario tener un liderazgo que guíe el camino. En este caso, asumiré ese rol con la máxima responsabilidad, tomando siempre en cuenta a quienes trabajan conmigo.
Este liderazgo también implica cuidar el bienestar de todos quienes participamos en este espacio, incluyendo el respeto por los límites personales y profesionales, tanto de profesores como de alumnos. Valoramos el entusiasmo y las ganas de aprender, pero es fundamental que las solicitudes, comentarios o propuestas se mantengan dentro del marco de lo que nuestra escuela ofrece. No es apropiado insistir reiteradamente en peticiones que exceden el objetivo o los recursos del proyecto, ya que eso puede generar incomodidad y desgaste en el equipo. Fomentamos una convivencia basada en el respeto mutuo, la claridad de roles y la comprensión de los límites individuales y colectivos.
5. Acompañamos a cada persona en su propio ritmo
En nuestra academia creemos que cada estudiante tiene un potencial único y valioso. Nos comprometemos a brindar un espacio donde todos se sientan bienvenidos, sin importar su experiencia previa, nivel de confianza o ritmo de aprendizaje. A diferencia de enfoques que solo destacan a quienes avanzan más rápido, nosotros valoramos el proceso personal de cada uno.
Nuestro objetivo es que nadie se sienta fuera de lugar, y que cada persona sepa que merece aprender, crecer y disfrutar de la música en un ambiente de respeto, cariño y apoyo.
1. La humildad como valor central
La humildad es la base de nuestro trabajo. Reconocemos que todos nos equivocamos y siempre estamos aprendiendo. Saber pedir disculpas y aceptar errores nos hace crecer como comunidad.
2. Empatía y cuidado del espacio personal
El profesor debe ser una persona empática y afectiva, capaz de contener emocionalmente a sus alumnos. Sin embargo, siempre se debe respetar el espacio personal de cada uno, preguntando antes de tocar o acercarse. Muchos de nuestros alumnos son neurodivergentes o han sido víctimas de alguna mala experiencia, por lo que este punto es fundamental para crear un entorno seguro.
3. Aprendizaje progresivo y respetuoso del ritmo de cada alumno (Ukelele I y II, y Canto)
El aprendizaje debe ser lento, profundo y respetuoso con los tiempos individuales.
Para Ukelele & Guitarra:
Revisamos acordes y posiciones asegurando que todos comprendan, ofreciendo alternativas cuando alguna nota es difícil.
Realizamos ejercicios de mano izquierda.
Luego, ejercicios de mano derecha con figuras rítmicas básicas para soltar la muñeca.
Abordamos la canción estrofa por estrofa. Si alguien no puede seguir, buscamos maneras de integrarlo (por ejemplo, marcando acordes sin rasguear).
Finalizamos tocando toda la canción o una parte, según criterio del profesor.
Siempre se fomenta la participación, sin presión ni apuro.
9.-Romper con el sistema educativo violento
No queremos ser una academia como las demás. Mi propósito es crear un espacio distinto, centrado en el bienestar emocional, afectivo y creativo. Estamos en contra del sistema educacional y musical tradicional en Chile, que muchas veces es violento, excluyente y carente de empatía. Creemos en un modelo que valore la creatividad, el amor y el respeto hacia los estudiantes.
10. Crecimiento compartido e imperfección humana
No pretendemos ser personas perfectas, ni yo ni los profesores que trabajan conmigo. Pero sí nos esforzamos en dar lo mejor de nosotros, con entrega y disposición para aprender de los demás. Consideramos que el aprendizaje no es solo unidireccional: también aprendemos muchísimo de nuestros alumnos. Por eso, nos reunimos regularmente para conversar, reflexionar y mejorar juntos de manera integral. Si en algún momento ocurren situaciones que afecten a alumnos o profesores, nuestra filosofía es conversarlas cara a cara, con respeto y apertura, evitar el WhatsApp, pero si es que no existe otro medio se permitirá, lo importante es que el respeto y cuidar los limites tanto de los profesores y alumnos. La idea de esta comunidad es generar espacios de conversación como se suele hacer en contextos familiares o con amigos cercanos, para poder solucionar y avanzar positivamente.
11. Colaboración por sobre la competencia
Valoramos la esencia de la música, no lo superficial ni el deseo de destacar. No buscamos formar personas que compitan, sino seres sensibles que compartan, enseñen y crezcan con otros desde la humildad y el amor. No aceptamos comportamientos que fomenten el ego desmedido o la competencia negativa. La egocentricidad puede manifestarse de muchas formas, pero aquí creemos que la verdadera fuerza está en la colaboración, la escucha y el respeto mutuo. Fomentamos un ambiente donde el trabajo en equipo y la apertura al otro son el corazón de todo lo que hacemos.
10. Reflexión final
Este documento nace de mi experiencia y visión personal. Está abierto al diálogo y a ser complementado. Lo comparto para que comprendan el corazón este proyecto: aquí no solo se enseña música, se acompaña emocionalmente. Quiero que mis alumnos se sientan contenidos, que nuestras clases sean un complemento terapéutico real y que encuentren un espacio donde crecer en comunidad. Este sueño lleva más de 10 años gestándose y, si se construye con amor, compromiso y respeto, puede ser transformador.
Espero que, cada día, el amor por lo que hacemos sea más visible y constante en todos nosotros. Que lo recordemos con alegría, no solo en momentos puntuales ni por parte de algunas personas, sino como una red de apoyo que se sienta tanto en lo presencial como en lo digital. Porque a veces, un simple “me gusta” o un comentario puede abrir la puerta a un nuevo alumno, a una marca que quiera apoyarnos, a una banda musical interesada en colaborar, a una municipalidad que valore nuestro trabajo, o simplemente a alguien que se emocione al ver cuánto disfrutamos la música y quiera sumarse a esta comunidad.
Gracias a Dios y a toda nuestra escuela, que seguimos adelante y seguiremos creando cosas nuevas, llenas de música, comunidad y pasión.
Gracias por leer, Natalia Z